BILL FINGER A LA SOMBRA DEL MITO, EL CÓMIC LE HACE JUSTICIA ALOTRO CREADOR DE BATMAN

Por Jesús Chavarría
@jchavarria_cine
La historia del cocreador ignorado de Batman, quien solo una vez en vida pudo ver
su nombre acreditado junto a la más popular de sus obras, está más que a la
altura de las epopeyas de su personaje y no podía dejar de ser plasmada en
viñetas.
Es irónico como a la sombra de un legendario personaje que cobijado por el manto
marginal y con la clandestinidad como su mayor aliada, dentro de la ficción pasa a
convertirse en la encarnación de la conciencia ajustadora de cuentas de una
ciudad consumida por el crimen y la corrupción; se mantuviera durante tanto
tiempo la infamia contra quien por méritos propios desde un principio debió ser
reconocido como uno de sus creadores.
Pero así fue, pasaron más de 75 años para que, a pesar de que a principios del
siglo pasado definiera junto con Bob Kane la mayoría de los rasgos que hicieron
de Batman uno de los superhéroes-antihéroes más grandes, antiguos e
influyentes de la historia; el nombre de Bill Finger empezará a aparecer
acreditado junto a la cabecera.

Pero este reconocimiento no fue gracias a la simple acumulación de las décadas,
sino como resultado del apasionado impulso del joven Marc Tyler Nobleman -Boys
of Steel: The Creators of Superman- cuyo irreductible compromiso con la justicia
autoral estuvo a la altura de los afanes de los paladines enmascarados y con capa
a los que admiraba.
Armado con una cámara fotográfica y una libreta, entre otras herramientas básicas
para una investigación, se abocó a recorrer los caminos por donde deambulara el
guionista en cuestión -también reconocido como cocreador de Green Lantern-,
dando inicio a una cruzada que implicó desde contactar a sus familiares, hacer
entrevistas a escritores y dibujantes que fueron sus amigos y compañeros,
pasando por la recuperación de documentos y demás material impreso, hasta
levantar la voz en favor de su correspondiente reivindicación.
Tales esfuerzos, tras ser ignorados por los editores hasta 34 veces, redundaron en
el libro Bill the Boy Wonder: The Secret Co-Creator of Batman, mismo que se unió
al documental Batman & Bill dirigido por Don Argott y Sheena M. Joyce -el cual
retoma algunas de las entrevistas que el mismo Nobleman realizó- convirtiéndose
así en un testimonio y reclamo irrebatible incluso para DC cómics que terminó por
cambiar su postura con relación al tema, logrando así su cometido.
Por supuesto, aunque dicho texto cumple y con creces como la primera biografía
del personaje y la principal detonadora de su reivindicación, también tenía que ser
trasladado al medio al que refiere, junto con la aventura detrás de ella. El salto al
mundo de los viñetas no solo fue natural sino sumamente afortunado.
Desde el preludio en el que acertadamente se toma una pequeña pero muy
significativa y -al final- muy emotiva libertad con respecto a los hechos reales que
retrata, involucrando en ello al hijo y la nieta de Bill Finger; Julian Voloj apuesta
por diálogos directos pero afables, para que la información incluida no les vuelva
discursivos y se complemente con los breves textos dentro de la imagen,
elaborando un juego narrativo entre la investigación que realiza el propio Marc
Tyler Nobleman, y la reconstrucción de lo que fue la vida del personaje tras cuyos
pasos va, permitiéndose simpáticos momentos en los que coquetea con las frases
épicas de los superhéroes, y la fantasía se hace presente con la materialización
del rasgo de ilusión infantil que aún persiste en el protagonista. Esto sin olvidar
exponer, aunque fugazmente, las posibles motivaciones que llevaron a Bob Kane
a adjudicarse por completo la autoría de Batman.
El guion aunque tiene espíritu periodístico, es profundamente humano y cariñoso,
y encuentra la correspondencia ideal en la cálida y depurada propuesta visual de
Erez Zadok, artista cuyo cautivador estilo de realismo con reminiscencias al
cartoon que acentúa la gestual en los momentos indicados para aligerar las
situaciones, se caracteriza por figuras delineadas con los reflejos de luz que se
extienden a los fondos de colores atenuados dándoles un sutil toque de nostalgia,
mismos que, dependiendo los cambios de tiempo entre los hechos pasados y el
presente del relato, apunta mas hacia los sepia para distinguir las atmósferas.
Bill Finger a la sombra del mito es una novela gráfica entrañable, bella y
reveladora, que enriquece la bati-leyenda ganándose su propio lugar al lado de la
obra que retoma. Por si fuera poco, es presentada por Planeta Libros en una
edición de pasta dura complementada por textos de los creativos involucrados, lo
que le convierte en un verdadero regalo para los fans, y una excelente opción para
el lector no iniciado en los cómics y que bien aquí podría iniciar su idilio con ellos.



Comentarios