SOY MARIO: UNA HISTORIA DE IDENTIDAD, INCLUSIÓN Y VALENTÍA LLEGA AL FICG 41
- Casa Svank

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En el marco de la edición 41 del Festival Internacional de Cine de Guadalajara, se presenta Soy Mario, la ópera prima de la directora Sharon Kleinberg, una propuesta que irrumpe en la Selección Oficial con una mirada íntima, desafiante y profundamente humana. La película compite tanto por el Premio Mezcal como por el Premio Maguey, consolidándose como una de las apuestas más relevantes del festival por su temática y tratamiento.
Producida por Producciones Siete Elefantes y distribuida por Mandarina Cine, Soy Mario narra la historia de Mario, un taxista trans de 40 años que enfrenta un embarazo inesperado. Este acontecimiento lo obliga a confrontar su identidad, su masculinidad y su lugar dentro de una sociedad atravesada por prejuicios y estigmas. A partir de esta premisa, la película explora las tensiones entre el deseo de pertenecer y la necesidad de ser, revelando las renuncias y resistencias que muchas veces implica encajar en lo social.
El proyecto surge de un proceso de investigación de más de cuatro años, durante los cuales Kleinberg realizó entrevistas con personas trans, construyendo así una base sólida y respetuosa para su historia. Entre estos acercamientos destacan Mario y Diana, quienes conformaron el primer matrimonio entre un hombre trans y una mujer trans en México, y cuya experiencia inspiró profundamente la narrativa del filme.
Uno de los elementos más significativos de la película es su apuesta por la autenticidad. El protagonista es interpretado por Oustin de León, un hombre trans sin formación actoral previa, elegido tras un casting abierto que buscaba justamente alejarse de los parámetros tradicionales. Su desempeño, marcado por la honestidad y la experiencia vivida, se complementa con un elenco de amplia trayectoria que incluye a Héctor Kotsifakis, Mercedes Hernández, Mayra Batalla, Kristyan Ferrer y Ruth Ramos, entre otros.
Lejos de construir una historia desde el estereotipo, Kleinberg apuesta por la complejidad del personaje y por una narrativa que cuestiona los juicios sociales profundamente arraigados. Soy Mario no se plantea como una película de nicho, sino como una historia universal sobre vínculos, pertenencia y búsqueda de identidad. En ese sentido, la película invita a sustituir el prejuicio por la empatía, recordando que las similitudes entre las personas suelen ser más profundas que sus diferencias.
Más que representar a toda una comunidad, Soy Mario se centra en una historia particular, con la intención de abrir espacios de diálogo, fomentar el respeto y contribuir a una mirada más inclusiva dentro y fuera del cine. El resultado es una obra que no solo interpela, sino que también propone nuevas formas de entender la identidad en el contexto contemporáneo.
Funciones en el FICG 41:
20 de abril | 17:30 h | Cineteca FICG | Sala 1
21 de abril | 20:20 h | Cinépolis VIP Midtown
22 de abril | 20:00 h | Cinépolis Punto Sur
Soy Mario se suma así a las películas que no solo buscan ser vistas, sino también escuchadas, en un momento donde el cine se vuelve un espacio urgente para la representación, la reflexión y el cambio.
Con información de agencia.



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