QUERIDA FÁTIMA: EL CINE COMO MEMORIA, RESISTENCIA Y JUSTICIA
- Casa Svank

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En el marco de la edición 41 del Festival Internacional de Cine de Guadalajara, llega Querida Fátima, un largometraje documental profundamente conmovedor que trasciende la pantalla para convertirse en un acto de denuncia, memoria y solidaridad. La película, producida por la Colectiva Varinia, tendrá su premiere mundial el próximo 19 de abril en la Cineteca FICG, como parte de la Selección Oficial en competencia por el Premio Mezcal.
Lejos de ser una obra convencional, Querida Fátima se construye desde lo colectivo. Codirigida por la madre de la víctima, Lorena Gutiérrez, junto a su esposo y un equipo de realizadoras, la película propone una ruptura con las formas tradicionales del documental: aquí, quienes han vivido la historia no solo la cuentan, sino que la dirigen.
La historia se remonta a 2015, cuando Fátima, de apenas 12 años, fue víctima de feminicidio a manos de vecinos. Desde entonces, su madre ha emprendido una lucha incansable por justicia, enfrentando un sistema marcado por la corrupción, la indiferencia y la violencia estructural. Su camino la ha llevado desde tribunales locales hasta la Suprema Corte, convirtiéndose en una figura emblemática en la exigencia de justicia en México. Hoy, más de una década después, su búsqueda alcanza un nuevo nivel al apelar directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum.
El documental sigue a Lorena durante cinco días cruciales, entre ellos el Día Internacional de la Mujer, acompañando su protesta en las calles de la Ciudad de México. La narrativa entrelaza estos momentos públicos con fragmentos íntimos de su vida familiar, revelando el duelo, la resistencia cotidiana y la necesidad de mantener viva la memoria de Fátima.
Más allá de su dimensión personal, Querida Fátima se posiciona como una denuncia colectiva: la historia de Fátima no es un caso aislado, sino el reflejo de una violencia sistemática que atraviesa a miles de mujeres y niñas. En este sentido, la película utiliza el cine de no ficción como una herramienta política capaz de amplificar voces, exigir responsabilidad y confrontar el olvido.
La Colectiva Varinia, integrada por siete directoras junto con la familia de Fátima, plantea además una reflexión sobre la autoría en el documental. Al compartir el poder creativo, buscan reconfigurar las formas de narrar el dolor y la resistencia, colocando a las víctimas y sus familias en el centro del relato, no como objetos de observación, sino como sujetos activos de su propia historia.
Querida Fátima no solo honra la vida de una niña, sino que se suma a un movimiento más amplio que exige el fin de la violencia de género. Es, en palabras de sus creadoras, un intento por transformar la conciencia colectiva y evitar que historias como esta se repitan.
Funciones en el 41º FICG:
19 de abril, 15:50 h — Cineteca FICG, Sala 1 Guillermo del Toro (World Premiere)
20 de abril, 19:30 h — Cinépolis Centro Magno (con Q&A)
21 de abril, 18:00 h — Cinépolis Galerías
En un país donde la memoria suele ser frágil, Querida Fátima se levanta como un recordatorio contundente: el cine también puede ser justicia.
Con información de Agencia.



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